Efectos psicológicos del coronavirus
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Efectos psicológicos del coronavirus

La incertidumbre y la inestabilidad en torno al coronavirus tiene el potencial de exacerbar la ansiedad y la depresión en personas sanas y más aún en personas ansiosas, los efectos psicológicos del coronavirus son reales.




Personas con problemas para manejar la ansiedad se ven especialmente afectadas ya que el estrés por el coronavirus contribuye a la aparición de nuevos problemas psicológicos.

Entonces, ¿cuáles son algunos de los efectos psicológicos del coronavirus?

Signos de ansiedad y depresión

El estrés psicológico produce cambios físicos, así como cambios en el pensamiento, sentimientos y comportamientos.

Ansiedad

Los signos físicos comunes de la ansiedad incluyen aumento de los latidos del corazón o mariposas en el estómago.

Las personas pueden pensar que no pueden hacer frente y pueden sentirse asustadas, inquietas o estresadas.

Los signos de comportamiento pueden incluir evitar a las personas o aislarse, estar agitado, agresivo o usar sustancias.

Incluso en ausencia de una enfermedad psicológica, muchas personas experimentarán algunos de estos síntomas durante la pandemia por coronavirus.

Depresión

Los cambios físicos comunes para la depresión pueden ser cambios en el sueño, el apetito o la energía.

Los efectos emocionales pueden incluir cambios en el estado de ánimo, la motivación o el disfrute. Las personas pueden tener dificultades para concentrarse o experimentar pensamientos desesperados o críticos, como “nada mejorará”.

Los signos de comportamiento pueden incluir aislarse de las personas o actividades, el uso de sustancias o un bajo rendimiento y poca capacidad para concentrarse.

Nuevamente, muchas personas que no tienen depresión clínica experimentarán algunos de estos síntomas durante la pandemia por coronavirus. Pueden sentirse estresados, preocupados, temerosos y tener pensamientos negativos.

Estos pensamientos y sentimientos pueden ser difíciles de manejar, pero son normales y comunes a corto plazo. Pero si los síntomas duran más de un par de semanas, es importante buscar ayuda profesional.

Manejo del estrés para evitar los efectos psicológicos del coronavirus

Es importante poder reconocer cuándo estés estresado. Es posible que tengas sentimientos de pánico, un corazón acelerado o mariposas en el estómago, por ejemplo. Y luego encuentres formas de reducir este estrés.

Las prácticas de atención plena como la meditación, por ejemplo, pueden disminuir el estrés y mejorar la salud mental. Existen varios ejercicios de respiración que también pueden ser efectivos contra el estrés.

También se ha demostrado que pasar tiempo al aire libre reduce el estrés. Así que considera pasar tiempo en el patio trasero, en el balcón o terraza, o si es posible, toma una ruta más verde al acceder a los servicios esenciales.

Hablar sobre las experiencias y preocupaciones con una persona de confianza también puede proteger tu salud mental.

Efectos psicológicos del coronavirus en personas con ansiedad y trastornos obsesivo-compulsivos (TOC)

Anticipamos que los efectos psicológicos del coronavirus se manifestarán como pura ansiedad y pánico: preocupación por contraer el coronavirus, preocupación por los seres queridos y preocupación si se llega a presentar algún síntoma relacionado, así sea menor.

Las obsesiones por contaminación (preocupación intrusiva no deseada de que uno está sucio y necesita lavarse, limpiarse o esterilizarse) son muy comunes en pacientes con TOC.

Las experiencias perceptivas como sentirnos sucios amplificarían las obsesiones, esto puede aumentar el pánico asociado con las amenazas del coronavirus y desestabilizar aún más a los pacientes y aumentar el deterioro funcional.

Intenta anticipar la angustia

Está bien sentirse vulnerable y abrumado mientras leemos noticias sobre el virus, especialmente si has experimentado un trauma o un problema de salud mental en el pasado, o si tienes una afección de salud física que te hace más vulnerable a los efectos del coronavirus.

Es importante reconocer estos sentimientos para cuidar nuestra salud física y mental. También debemos ser conscientes y evitar aumentar los hábitos que pueden no ser útiles a largo plazo, como fumar y beber.

Intenta tranquilizar a las personas que conoces que pueden estar preocupadas y consulta con personas que sabes que viven solas.

Qué hacer cuando estás solo

A pesar de la confusión sobre cómo afrontar la cuarentena, su duración, etc, millones de personas en todo el mundo inevitablemente tendrán que reducir drásticamente el contacto social y pasar tiempo aislados para combatir el coronavirus.

La cuarentena forzada es particularmente angustiante. Estar en cuarentena da la sensación de estar a merced de otras personas y otras fuerzas incontrolables.

Esto lleva a una sensación de impotencia e incertidumbre sobre el futuro que puede ser muy inquietante a nivel psicológico.

Los períodos prolongados en situaciones donde nada cambia puede empujar a las personas a volverse hacia adentro. Para aquellos que no están acostumbrados a tal introspección, la experiencia puede conducir a emociones negativas, a no saber los límites entre lo que sucede en la mente y lo que realmente sucede alrededor.

Las actividades que crean una sensación de cambio y propósito, como reorganizar los muebles o limpiar la casa, pueden ayudar a crear estimulación.

Los seres humanos necesitan la capacidad de tomar decisiones y tener el control, un sentido de comunidad y conexión con los demás.

Se puede tratar de crear todo esto mientras estás aislado, usando las redes sociales, trabajando en algo  estructurado o haciendo ejercicios dentro de casa.

Los efectos psicológicos del coronavirus ya sean leves o moderados merecen atención, perturban la vida, nos hacen sentir mal, limitan nuestras relaciones con los demás, reducen el rendimiento laboral y hacen más pesada la situación.

Ver también:

China y su responsabilidad universal por la pandemia de coronavirus

 

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