China y su responsabilidad universal por la pandemia de coronavirus
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China y su responsabilidad universal por la pandemia de coronavirus

Recientemente estamos atravesando una situación de calamidad global inédita con la cual nunca habíamos ni siquiera soñado vivir.

Todo el drama y complicaciones que supone la situación a causa de la pandemia de coronavirus, mejor conocido como el virus chino, posee alcances que van mucho más allá de ser un tema de emergencia sanitaria.

Las consecuencias de esta pandemia están llevando las cosas a un nivel de altas complejidades, las cuales van a cambiar sin duda alguna muchas cosas a nivel geopolítico.

La emergencia sanitaria que ha supuesto el virus chino convertido en pandemia, está sobrepasando las capacidades de todos los países del mundo, y eso es una realidad muy preocupante.

Aunado a la gravedad que están afrontando los sistemas de salud en todos los países del mundo, también está presente la realidad de las complicaciones a nivel económico.

El quiebre de muchas empresas, el desempleo forzado, y la imposibilidad de millones de personas en el mundo entero para procurarse un sustento mientras dura la situación de emergencia que ha causado que se decreten cuarentenas sociales en todo el mundo, es una tragedia añadida a la que ya representa de por sí la emergencia sanitaria, con sus víctimas.

China y el guión comunista

Sin embargo llama poderosamente la atención lo que está resultando evidente de todo esto. Analicemos lo que ha sido la conducta del régimen chino en torno a este asunto del coronavirus.

Según sus indicaciones oficiales, el coronavirus es detectado en los días finales de diciembre de 2019.

Inicialmente cuando algunos médicos de la provincia de Wuhan advirtieron del nuevo virus y sus características, el régimen chino persiguió y encarceló a estos profesionales de la medicina.

El régimen chino sabiendo de las posibilidades de propagación desproporcionada de este virus, no tomó ningún tipo de medidas sanitarias a tiempo.

Lo que se produjo en los días siguientes lo conocemos todos, ante la sorpresa e incredulidad de la inmensa mayoría de los gobiernos del mundo, así como de la inmensa mayoría de la gente.

Peor que en cualquier película

La situación en la provincia de China lucía peor que en una escena de cualquier película relacionada con pandemias y catástrofes semejantes.

Se comenzó a ver cómo ocurrían muertes, había un gran hermetismo en relación a la verdad lo que allí sucedía, e inclusive uno de los médicos que inicialmente advirtió acerca de la peligrosidad del coronavirus, y estuvo prestando sus servicios asistenciales en el hospital de Wuhan, donde todo comenzó, falleció en los primeros días de febrero.

Ver:

Muere médico chino que alertó del Coronavirus

 

Siguiendo el guión comunista clásico

El guión comunista clásico de perseguir a quienes alertan de la verdad, y desparecer a disidentes se cumplió al pie de la letra. Periodistas y opositores fueron desaparecidos. Se dice y no sin base, que entre las víctimas se cuentan no pocos opositores al régimen comunista chino.

Videos que lograron filtrarse a través de redes sociales mostraron el rostro del horror del régimen comunista chino y su “manera” de manejar la situación.

Puertas de edificios selladas con soldadura, habitaciones de hospitales sellados, suicidios de personas lanzándose al vacío, escuadrones de la muerte en las calles, detenciones forzosas y arbitrarias, cuerpos en las calles, humo en las calles, a ciencia cierta proveniente de cremaciones. Nada nos tenía preparados para contemplar tanto horror.

Las cifras verdaderas y la magnitud de lo que ocurrió en Wuhan, nunca se sabrán.

En ningún momento el régimen comunista chino dejó saber las verdaderas dimensiones de la tragedia que estaba ocurriendo en Wuhan. La mentira y el maquillaje de la verdad siempre fueron sus premisas.

Antes de manejarse con responsabilidad, recurrió al cliché comunista de mostrarse fuerte y autosuficiente, obviando el riesgo pandémico latente.

Una pandemia evitable se desata

Ya entrados en el mes de febrero comenzó a tenerse conocimiento de la expansión de casos de infectados por coronavirus en varios países del mundo, destacando entre ellos Irán, España, Italia, e inclusive los Estados Unidos.

La situación con el coronavirus fue explosiva. Los contagios fueron creciendo de manera exponencial. Las características de este virus son muy peculiares, su condición asintomática durante la incubación, y lo altamente contagiosa han jugado un peligroso papel en la propagación veloz de este virus chino.

En medio de la incredulidad de la mayoría, y subestimando lo que estaba sucediendo con el coronavirus en China, el virus se fue expandiendo de manera implacable por el mundo trayendo consigo la paralización paulatina de las actividades diarias.

Las medidas de cierre de fronteras comenzaron a proliferarse y el foco del mundo entero se situó en el coronavirus.

La Organización Mundial de la Salud tardó en declarar como pandemia al coronavirus. La mayoría de los países por su parte también tardaron en declarar las medias de cuarentena respectivas. El mal ya estaba hecho, y la fatalidad regada por el orbe

.

Estamos asistiendo por primera vez al auto aislamiento de todos los países del mundo.

Coronavirus y su impacto en la economía

El impacto del coronavirus en economía ha sido devastador. Los mercados bursátiles se han desplomado, inclusive afectando de manera importante el valor de las acciones de empresas occidentales con presencia en China, lo cual ha sido aprovechado por algunos tiburones financieros procedentes de ese país.

Aquí se enciende la primera gran alarma, y es la de la creación de una crisis para propiciar una caída en los mercados y tomar ventaja de ello.

Inclusive las criptomonedas se han visto severamente afectadas con ello, desacelerando por ejemplo el precio del Bitcoin el cual ha disminuido de manera constante.

Ver

Impacto del coronavirus en la economía

 

Jaque a occidente

Podríamos resumir esta parte de la “jugada” china en primera persona, así: genero una crisis con un virus, lo esparzo en mi país, elimino buena parte de mi disidencia, lo exporto convenientemente a lugares estratégicos para su propagación, anuncio la vacuna, mientras compro las acciones de las principales empresas del mundo, y debilito a todos mis enemigos “desde adentro”, ocasionándoles caos y un auténtico quiebre. Y todo esto con la mirada risueña, complaciente y silente del régimen ruso, convenientemente coordinando reformas constitucionales para mantenerse en el poder. Una jugada de Jaque a occidente.

Y el régimen chino anuncia vacuna “exitosa”

De manera brillante, el régimen chino ha anunciado contar ya con una vacuna contra el coronavirus que está probando “de manera exitosa”. Y esto despierta una vez más todas las suspicacias, porque una vacuna no se consigue con semejante rapidez.

Tomar en consideración los tiempos que puede llevar la concepción y elaboración de una vacuna, supone que se tenía conocimiento suficiente de las características del virus y su comportamiento.

Por lo tanto es a todas luces razonable considerar que el régimen chino está pretendido sacar una ventaja de toda esta situación en el marco de la mal llamada guerra económica con los Estados Unidos y en definitiva con occidente.

El régimen chino pretende lucir como una suerte de salvador de la humanidad en medio de esta situación y está subestimando a millones de personas que no nacimos ayer, y que estamos viendo con claridad lo que ocurre.

El virus chino y Trump

El presidente de los Estados Unidos Donald Trump ha señalado en días recientes que al coronavirus se le llama simplemente “virus chino”.

Durante una rueda de prensa este miércoles se le increpó acerca de calificativo que ha usado respecto al coronavirus, llamándolo virus chino, a lo que Trump respondió que lo llama virus chino “por que procede de China“.

Muchos han pretendido atacar a Trump de racista, al llamar al coronavirus como lo que es, un virus chino, y lo acusan de generalizar de esta manera su connotación maléfica y vinculándolo a los nacionales de China.

Pero es evidente y no es menos cierto, que el coronavirus procede de China, que al régimen chino sabía de su existencia, que el régimen chino no tomó acciones a tiempo, que mintió ocultando información, y además pretende sacar provecho de la situación buscando erguirse como un salvador de la humanidad.

Por lo tanto el llamar al coronavirus, virus chino, no está mal.

Quién gana con todo esto y en qué contexto

Debemos ver con cuidado lo que está sucediendo, y contemplarlo desde la perspectiva de tratar de comprender quiénes ganan con esta situación, qué cambios están ocurriendo de manera indiscutible en el mundo de ahora, y cuáles son los objetivos de los que están ganando con esta situación.

Respondernos a esas preguntas en un ejercicio reflexivo nos va a abrir un panorama escalofriante hacia donde nos estamos dirigiendo en estos momentos.

La responsabilidad de China en todo esto es universal e indiscutible. Deberá responder al la humanidad entera en términos no sólo morales, sino económicos y geopolíticos.

Por su parte no deja de alimentar suspicacias que países como Rusia y otros del eje de simpatía comunista hayan presentado casi nula incidencia del virus chino y sus consecuencias.

El juego macabro sólo está oculto para mentes ingenuas a estas alturas.

Ver también:

Afrontar la pandemia fortaleciendo el sistema inmunológico

 

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