¡Habemus campeón y la Nave está en el puerto de la gloria! Anoche, el Estadio Alfonso “Chico” Carrasquel de Puerto La Cruz no fue solo un escenario de béisbol, fue el epicentro de una exhibición de poderío total. Con una contundente victoria de 14-6 sobre Caribes de Anzoátegui, los Navegantes del Magallanes conquistaron su título número 14, en el sexto juego de la final, cerrando una temporada 2025-2026 que parece escrita por un guionista de Hollywood.
El “Efecto Molina”: De náufragos a capitanes del destino
Para entender este título, hay que retroceder al 14 de noviembre de 2025. El panorama era desolador: Magallanes ocupaba el último lugar con un récord de 8-15. La gerencia movió la pieza clave: el regreso de Yadier Molina.
El “Marciano” no solo trajo su jerarquía, sino una mentalidad de acero. Bajo su mando, la Nave registró una marca de 21-12 en el resto de la ronda regular. Molina, con justicia, se llevó el premio “Chico” Carrasquel al Manager del Año, demostrando que conoce el ADN de este equipo como pocos.
Molina es el quinto manager en la historia de la LVBP en conquistar un campeonato en el mismo torneo en el que fue galardonado como “Manager del Año”.
Round Robin de récords: Los dos “Grand Slams” de Renato Núñez
Si la clasificación fue una remontada, el Round Robin fue una demostración de fuerza bruta. Hubo un momento que quedó grabado en los libros de historia y que cambió el ritmo de la postemporada: el juego ante los Bravos de Margarita.
En una noche inspirada, Renato Núñez logró lo que parece imposible: conectó dos Grand Slams en un mismo encuentro. Esa hazaña no solo hundió las aspiraciones de los insulares, sino que inyectó una dosis de adrenalina al equipo que encadenó una racha de 8 victorias consecutivas para sellar su pase a la Gran Final. La Nave no solo ganaba, sino que castigaba a sus rivales.
La Gran Final: Leandro Cedeño, el MVP de la corona
La serie decisiva contra Caribes fue un intercambio de golpes, pero Magallanes siempre tuvo el mazo en la mano. Aunque figuras como Rougned Odor brillaron en el juego final, la consistencia y el castigo constante vinieron de un solo bate: el de Leandro Cedeño.
Cedeño se alzó con el premio al Jugador Más Valioso de la Final. Su capacidad para traer carreras en momentos bajo presión y su liderazgo en el dugout lo convirtieron en el alma de la ofensiva turca. Leandro no solo bateó; demolió el pitcheo oriental durante toda la serie para asegurar que el trofeo regresara a Valencia.
El 14 llegó con autoridad
La paliza final de 14-6 fue el broche de oro. Magallanes pasó de ser el equipo que todos daban por muerto en noviembre a ser el monarca indiscutible en febrero. Todos pusieron su aporte, un equipo que padeció bajas durante todo el torneo, incorporaciones que luego fueron mandadas a cesar, situaciones diversas, pero pese a todo una mística intacta que prevaleció de manera ejemplar.
La impecable labor de la nueva gerencia del equipo fue determinante. Movimientos acertados, previendo escenarios y sin dejar de hacer ajustes, fue crucial para alcanzar este campeonato.
Ya será hasta octubre, cuando vuelvan a activarse las emociones de la LVBP.
La temporada 2025-2026 ya es historia, y Magllanes ratifica por qué es una leyenda y la divisa con mayor fanaticada en el país.
¡Felicidades a toda la fanaticada magallanera!
Ver también:
Caribes y Magallanes en la final 2025-26 de la LVBP

