Lo que está pasando en las últimas horas entre Washington y La Habana no es solo “más de lo mismo”; es el diseño de un colapso inducido que tiene a la dictadura cubana respirando con un tanque de oxígeno que solo tiene 15 días de reserva. El malayo régimen cubano vive sus últimas horas.
Aquí desglosamos la jugada maestra de la administración Trump y por qué, esta vez, el tablero parece indicar que el juego se acabó.
El “Arancel del Petróleo”: La estocada final a la logística castrista
Donald Trump no ha perdido tiempo. A través de una nueva y agresiva orden ejecutiva, el presidente de los Estados Unidos ha enviado un mensaje que no admite interpretaciones: cualquier país que se atreva a enviar petróleo a la dictadura cubana será castigado con aranceles brutales.
Esta no es una sanción contra Cuba; es una amenaza directa a sus proveedores. Durante décadas, el régimen de La Habana ha sobrevivido como un parásito de la energía ajena, primero de la Unión Soviética y luego del saqueo a Venezuela. Con esta medida, Trump le pone un precio impagable a la solidaridad ideológica. ¿Qué país va a arriesgar su acceso al mercado estadounidense, el más grande del mundo, por enviarle unos barriles a un régimen quebrado que no tiene cómo pagar?
La lógica es quirúrgica: si no hay petróleo, no hay electricidad. Si no hay electricidad, no hay control. Si no hay control, la dictadura se desmorona. Y es exactamente lo que está comenzando a ocurrir.
Cuba como “Amenaza a la Seguridad Nacional”: Subiendo el tono legal
Pero Trump no se detuvo en el bolsillo. La firma de una segunda orden ejecutiva declarando al régimen cubano como una “amenaza a la seguridad nacional de EE. UU.” cambia las reglas del juego diplomático y militar. Al elevar el estatus de Cuba de “estado patrocinador del terrorismo” a “amenaza directa”, la Casa Blanca se otorga facultades legales mucho más amplias para actuar.
El argumento es sólido y disruptivo: Cuba no es solo una isla estancada en el tiempo; es una plataforma que daña activamente a los Estados Unidos al alinearse con potencias hostiles y grupos terroristas. Esta declaración es el paso previo a medidas mucho más drásticas y terminales. Cuando Washington define a alguien como una amenaza a su seguridad nacional, el abanico de opciones va desde el bloqueo total de comunicaciones hasta intervenciones de “seguridad” justificadas bajo el marco de la defensa propia. Y el exterminio forma parte de dichas medidas.
15 días de reserva: El reloj de arena que no se detiene
Mientras en Washington se firman papeles, en las calles de La Habana, Santiago y Camagüey se vive la oscuridad absoluta. El sistema eléctrico nacional ha colapsado. Las termoeléctricas, piezas de museo que funcionan con parches y oraciones a sus santos de porquería yoruba, se han apagado una tras otra. La brujería como que no funciona más.
La noticia que circula en los pasillos de la inteligencia internacional es aterradora para los jerarcas del Partido Comunista: las reservas de petróleo de la isla apenas alcanzan para 15 días como máximo.
Este no es un apagón más. Es un colapso sistémico. Sin combustible, no solo fallan las luces; fallan las bombas de agua, se pudren los pocos alimentos que quedan en los refrigeradores y, lo más importante para la tiranía, se apagan los sistemas de vigilancia y represión. Un pueblo a oscuras es un pueblo que ya no tiene nada que perder, y un régimen sin combustible para mover sus patrullas es un gigante con pies de barro.
El efecto dominó: De Caracas a La Habana
Desde El Tuqueque Noticias hemos seguido de cerca y padecido como la inmensa mayoría de la venezolanidad, la conexión Venezuela-Cuba. Durante años, el flujo de crudo desde PDVSA fue el cordón umbilical que mantuvo viva a la “revolución” castrista. Sin embargo, con el reciente anuncio de la reapertura de vuelos comerciales y la presión sobre el espacio aéreo venezolano por parte de Trump, ese cordón se está asfixiando.
La dictadura cubana sabe que su “hermano mayor” en Miraflores está demasiado ocupado tratando de sobrevivir a su propia presión interna y con un ultimátum de salida, como para seguir subsidiando el hundimiento de la isla. En Miraflores saben aunque jueguen a ganar tiempo, que esta vez habrá acompañantes gratis para Soleimani, y no habrá más extracciones. El aislamiento es total. El bloque hostil que mencionaba la orden ejecutiva de Trump se está fracturando bajo el peso de la realidad económica y la bota de los aranceles.
¿Inminencia de la caída? Los factores que no se pueden ignorar
Muchos analistas han predicho el fin del castrismo antes y se han equivocado, pero esta vez los ingredientes son diferentes y letales:
Presión Externa Asfixiante: Trump no está usando diplomacia; está usando fuerza económica pura. Los aranceles a terceros países son un muro invisible pero infranqueable.
Colapso de Infraestructura Interna: El sistema energético cubano ya no es reparable. Requiere una inversión de miles de millones que el régimen no tiene ni tendrá.
Hambre y Oscuridad: La paciencia del pueblo cubano llegó a su límite hace mucho tiempo. Sin la capacidad de reprimir por falta de logística, el estallido social es una variable latente que puede ocurrir en cualquier segundo. Y es previsible que esté comenzando.
Aislamiento Geopolítico: Sus aliados tradicionales (Rusia y China) están lidiando con sus propios problemas y no parecen dispuestos a entrar en una guerra comercial con Trump por una isla que ya no ofrece valor estratégico real.
Conclusión: El final de un guion de 67 años
La comunidad cubanoamericana tiene razones para estar agradecida, pero también alerta. El fin de un régimen de casi siete décadas no suele ser un proceso silencioso. La “amenaza a la seguridad nacional” que Trump ha declarado hoy es el reconocimiento de que Cuba es un peligro, no solo por lo que hace, sino por lo que puede pasar cuando el vacío de poder se haga insostenible.
Las horas están contadas, no por un deseo poético, sino por una realidad física: sin petróleo no hay dictadura. Y el petróleo, señores, se acabó.
¡VIVA CUBA LIBRE CARAJO!
Preguntas Frecuentes (FAQs)
¿Qué países podrían verse afectados por los nuevos aranceles de Trump por enviar petróleo a Cuba? Cualquier nación que mantenga comercio petrolero con la isla, incluyendo socios tradicionales como México, Argelia o lo que queda del suministro venezolano,aunque este último ya es absolutamente improbable, se arriesga a sanciones arancelarias directas en sus exportaciones hacia EE. UU.
¿Por qué se declaró a Cuba como una amenaza a la seguridad nacional? La orden ejecutiva sostiene que el régimen cubano facilita operaciones de potencias hostiles a EE. UU. y mantiene vínculos con grupos terroristas, dañando los intereses de seguridad del país.
¿Cuánto tiempo puede durar el suministro eléctrico en Cuba sin nuevas importaciones de crudo? Informes de inteligencia sugieren que las reservas críticas de combustible para las termoeléctricas son de menos de 15 días, lo que augura un apagón total y prolongado, sino indefinido, en todo el territorio nacional.
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